Aprender a organizar tus finanzas y ahorrar dinero sin dejar de disfrutar de los pequeños placeres de la vida es uno de los retos más difíciles y frustrantes a los que se enfrenta la sociedad actual.
Por increíble que parezca, el problema no suele estar asociado con la falta de ingresos, sino más bien con la falta de un sistema claro y adaptado a la realidad de cada persona.
Te cuento todo esto porque, como consultor financiero, veo este patrón cada día. Personalmente, lo más triste de todo es saber que las personas que no consiguen ahorrar porque sienten que, por mucho que lo intentan, siempre surge algún imprevisto a final de mes que les impide guardar el dinero.
¿Cuál es la solución? Cambiar la mentalidad.
Como consultor financiero experimentado, te puedo asegurar que se puede ahorrar dinero, aunque parezca difícil, incluso con sueldos bajos o pequeñas deudas.
A continuación, te explico los errores más comunes que suelen tener las personas a la hora de intentar ahorrar.
El error más común al intentar ahorrar
El error principal que tienen la mayoría de las personas a la hora de intentar ahorrar dinero es que piensan que “ahorro” es el dinero que queda a final de mes.
¿Y cuál es la realidad? Si esperas que “sobre” dinero, casi nunca sucederá.
Ten en cuenta que el ahorro no puede depender del “ya veré si sobra”, sino que el ahorro tiene que estar planificado previamente. Sí, como lo estás leyendo: sin estructura, el ahorro se convierte en una intención que se abandona al primer imprevisto.
En otras palabras: ahorrar empieza antes de gastar.
Ahorrar empieza antes de gastar
A lo que me refiero es que “ahorrar” no es una consecuencia, es una decisión. Sí, como lo estás leyendo, es una decisión que comienza en el momento en el que recibes tus ingresos, ¿lo sabías?
Un sistema de ahorro eficaz comienza justo en ese instante que el dinero entra en tu cuenta bancaria.
Luego, hay que seguir la siguiente estrategia efectiva y muy sencilla de aplicar: define un porcentaje fijo de ahorro, separa justo en el momento que cobras y ajusta el resto de gastos al dinero disponible. ¡Y listo! Pero aún hay más, sigue leyendo.
La importancia de tener un objetivo
Ahora bien, llegamos al otro aspecto importante que hay que tener en cuenta a la hora de ahorrar dinero para tener un futuro más tranquilo y estable (financieramente hablando): es fijarse objetivos.
Esto significa que hay que tener un objetivo concreto, una razón de peso para que el dinero no se gaste y ahorremos, como diría mi madre: ¡Como Dios manda! ¿Y por qué? Te preguntarás
Sin objetivos, las personas suelen desmotivarse y abandonar a la primera de cambio. Así que te animo a fijar objetivos (uno o varios) que logren que te mantengas motivado para ahorrar dinero.
Por ejemplo, algunos de los objetivos que mantienen el hábito del ahorro son los siguientes:
- Crear un fondo de emergencia.
- Reducir el estrés financiero.
- Prepararte para el futuro.
Ahorrar dinero, ¡cuanto antes, mejor!
Ahorrar dinero va de tomar decisiones conscientes, de apoyarte en un sistema financiero seguro y eficiente, y de pensar en tu futuro mejor para ti y para los tuyos. Si aplicas todos estos consejos, verás que tu relación con el dinero cambia por completo.